sábado, diciembre 30, 2006

Esquitxos

Hay días en que más te valdría no escuchar, no leer, no ver, pero esto ya no es posible en el mundo de la hipercomunicación. La información, la desalmada noticia está ahí, a tu lado, jamás se va de vacaciones. Y así nos despertamos hoy con la anacrónica y tremebunda imagen de la horca anudándose en el cuello de Saddam Hussein, uno de los pocos sátrapas que acaban dando cuenta de sus crímenes, aunque el castigo nos siga pareciendo cruel, meramente vengativo, y estúpido por sus previsibles consecuencias de aumentar la espiral de violencia.
Cuando intentas sobreponerte tomando café en la Explanada, te llega, entrecortada, la voz de un amigo desde el aeropuerto de Barajas para anunciarte la tragedia definitiva del día, la que ya te deja definitivamente exhausto: la vuelta de los atentados etarras en nuestro país.
Te pasas el día ente la televisión intentando "comprender", pero se te pone la cara a cuadros al escuchar a Otegui quien, con cara de póker, asegura que él, ellos, siguen estando "en el proceso". Con el revólver encima de la mesa, pero por la paz...
Me niego a seguir escuchando. De momento hay que sobreponerse.

Acotaciones a la "cuestión homosexual"

Publicado en "Diario Menorca" el sábado 30 diciembre 2006
Tanto el profesor de la Universidad de Navarra Jokin de Irala como su portavoz en Menorca Carlos Salord son muy dueños de sentirse incómodos con la ola de “homosexualismo” que nos invade, puesta de manifiesto, según ellos, en películas como “Love actually” y series como los Simpson, Shreck II, “Los Lunnis” y en infinidad de programas que “demuestran la fuerza del “lobby gay”, en un intento de inculcar a los niños la opinión oficial del gobierno y de los colectivos de gays y lesbianas” (sic). A mí me encantó “Love actually” y sin embargo no me gustan nada determinadas series de gays y lesbianas que zappeo inmediatamente. Fin del problema.
También son muy dueños Irala / Salord de creer y postular (desde una postura militantemente religiosa o laica, aunque en este asunto da la casualidad de que es más frecuente la primera) que la homosexualidad “no es normal”, lo cual coloca a alrededor de un diez por ciento de la población en el limbo de los rehabilitables (“reencontrarse con la heterosexualidad” afirma Irala en una entrevista que publica la Agencia Católica Veritas). Pues muy bien, es obvio que quien quiera cambiar puede intentarlo libremente, nadie se lo va a impedir. Otra cosa es que ello sea realmente posible… y plausible.
Para muchos otros, entre los que me cuento, el “problema” de la homosexualidad sólo existe en la cabeza de los que piensan que es un problema. En una sociedad abierta, democráticamente avanzada, sin tabúes, ser homosexual es simplemente una peculiaridad más del ser humano y no tiene por qué provocar el trauma psicológico que puede ocasionar en un ambiente hostil, fundamentalista de la heterosexualidad, como el que hemos vivido hasta nuestros días. Como afirma Josep María Quintana en su blog (27-XII-06), la homosexualidad no es buena ni mala, simplemente, es.
Así lo explica a la madre de un joven homosexual el profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York y hasta hace poco, presidente del Sistema de Sanidad pública de la megápolis estadounidense, el español Luis Rojas Marcos:
“En verdad, no es nada fácil ser homosexual en este mundo. Habla con tu hijo y explícale que entiendes su orientación sexual y lo que implica socialmente. Asegúrale que tu cariño y respeto por él como persona no han cambiado ni cambiarán. Hazle sentirse lo más querido posible. Dado que sólo tiene catorce años, te aconsejo que tú o su padre, o ambos, habléis con él sobre cómo protegerse de posibles relaciones explotadoras con hombres mayores de edad. Animadle a esperar a tener relaciones sexuales hasta que madure lo suficiente para poder tomar decisiones responsables y bien informadas. Vuestra actitud comprensiva y tolerante hacia él y su orientación sexual os permitirá seguir envueltos en su vida y mantener su confianza”.
Al fin y al cabo se trata de algo tan sencillo como de respetar los gustos erótico-románticos de una minoría que no coincide en ellos con los nuestros, o sea, de un problema de tolerancia y libertad.

jueves, diciembre 28, 2006

Esquitxos

Anoche se presentó un libro sobre mi ciudad Maó / Mahón y mientras escuchaba a los oradores, me dejé llevar por los recuerdos de mi infancia y juventud, las primeras sensaciones que acabarían cristalizando en un amor profundo que me llamaba una y otra vez en mis diez años de "exilio". Nunca deseé alejarme de esta ciudad "colgada a la espalda" de un puerto fastuoso, siempre supe que nunca me alejaría de ella( mi mujer, zaragozana, creo que se dio cuenta enseguida y lo aceptó con una resignación que pronto se trocaría en entusiasmo).
Me pareció estar viendo a un niño pálido y rubio en la ventana de su casa en la calle de las Moreras observando con fascinación infantil los desfiles domingueros de soldados con trompetería y retumbe de tambores, los largos veraneos en Cala Figuera, los primeros (e infructuosos) flirteos en Sala Augusta, la llegada del turismo, nuestras "primeras armas" en el "seiscientos" aparcado en el extrarradio...
Siempre amé a mi ciudad y quise vivir en ella. Nunca la odié, ni siquiera en esas frías y ventosas tardes de febrero en que parece el decorado vacío de un "spaghetti western" y siempre quise que mis hijos la amaran. Es mi ciudad, y siempre lo será.

lunes, diciembre 25, 2006

Esquitxos

Tiene razón mi amigo y colega de "blog" Josep María Quintana cuando afirma que, más allá del sentimiento religioso, más allá del peligro de las "sobredosis" de alcohol, familia y consumo, la Navidad es un milagro. Él lo experimenta "servant" a su nieto Pau (¡qué envidia, qué dulce envidia, a mí aún no me llega tamaña dicha!), pero nosotros acabamos de vivir una experiencia a mitad de camino entre el James Stewart de "¡Qué bello es vivir!"y el anuncio del "Almendro", la marca de turrones que vuelve a casa por Navidad: nos llama nuestro primogénito (¡bíblica expresión!) desde Valladolid, hablándonos del frío que está pasando y patatín patatán, y mientras hablamos melancólicamente (mi mujer, francamente triste) a través del móvil, aparecen él y su novia por la puerta de casa ante nuestro emocionado pasmo.
Vuelvo a creer en los milagros, Josep María. Per molts anys.

sábado, diciembre 23, 2006

Dietario 23 Diciembre 2006

Dietario publicado "Diario Menorca" sábado 23 Diciembre

14-XII-06
Noche de gala en el Ateneo para homenajear a su primer presidente Antonio Victory a cuyo perfil escultórico le eché más de una mirada de soslayo cuando, en mi época, temía estar metiendo la pata en algún acto oficial. Ahora, a través de Miguel A. Limón y Luis Alejandre, comprendo cabalmente el porqué: Antonio Victory era uno de esos hombres de una pieza habituales en aquellos tiempos de penurias, un hombre no sólo de principios sino de finales, o sea de acción, como subrayó el general Alejandre, un grado por encima de aquellas bellísimas personas, admirables pero apocadas e inoperantes. Me lo reafirman luego sus nietos en el distendido tentempié posterior: era un abuelo de tomo y lomo, de esos que imprimen carácter a su descendencia y no ponen adjetivos a la palabra cultura.

15-XII-06
Notas pendientes:
One.- Sigo sin entender esos jolgorios por la muerte de alguien, quien sea. Esos obscenos descorches de botellas por Franco, Pinochet…la que se va a montar en Miami cuando la Parca se lleve a Fidel. Se trate de quien se trate, nos merezca o no la peor de las opiniones, creo que ese momento, que todos tendremos que afrontar, siempre merece una tregua.
Two.- En esta época carnavalesca que nos ha tocado vivir, me sigue sorprendiendo la magnitud de la mascarada. Acabo de escuchar, atónito, que el auténtico golpe de Estado en Chile no lo dio Pinochet sino Allende, un genuino golpe marxista-leninista. El general no hizo sino arreglar el desaguisado.
No hace tanto escuchaba a uno de esos neo-historiadores de moda, en este caso el tal Pío Moa, una teoría similar referida al origen de nuestra guerra civil, según la cual el golpe golpe, lo que se dice el golpe en realidad lo dieron los rojos dos años antes en Asturias y entonces, claro, don Francisco no tuvo más remedio que intervenir dos años después para sentar las bases de la democracia futura (tal cual, no exagero lo más mínimo).
Mientras tanto, siguen coleando los negacionistas del Holocausto judío, como si hubiéramos soñado los trenes de la muerte, los hornos crematorios y la gestapo, o como decía el genial Quequé en Noche Hache, no sé cómo se nos ha podido olvidar la terrible invasión de Alemania perpetrada por los polacos. ¿Habremos soñado también que aquí hubo un régimen pos bélico que duró cerca de cuarenta años y en el cual se encarcelaba, torturaba y ejecutaba por ideas políticas? ¿o se trató en realidad de un apacible anterior régimen que sólo tenía unos matices diferentes del actual?

17-XII-06
Dura tarea dominguera la de lavar a dos perros a la vez. Acabo exhausto pero no tanto como me deja la final intercontinental entre el Barça y el Internacional de Porto Alegre. Busco una frase que me libere del dolor de la derrota porque en cuanto consigues encerrar un sentimiento en el lenguaje ya es otra cosa, parece que lo has domesticado (sobre todo si te dejas ayudar por un tinto pesquera). Vamos a ver: “Un Barça jugando a la brasileña sucumbe ante unos brasileños jugando a la italiana”: Bueno ya está, pero… ¿Cómo se lo explico yo a mi hijo, hincha implacable?
Por la noche, en la Ópera, alguien me felicita por “Els Nikolaidis” y, por un momento, siento la tentación de no sacarle de su error: es una delicia ser reconocido por un libro.

18-XII-06
Escribe hoy Javier Jusué que empieza a notar el calorcillo navideño y que debe ser cosa del niño que todos llevamos dentro. Y es que es así, ni más ni menos. Algo tiene que ver el mensaje cristiano de amor y solidaridad que a todos se nos contagia una beatitud especial durante estos días, pero el quid de la cuestión está en este deseo subliminal de volver a la patria común, la infancia, a través de olores, sabores y rostros familiares, esa época en que el futuro se abría ante nosotros como un horizonte inabarcable, preñado de expectativas, bajo el cielo protector de la familia…
Otro cosa es el patético (por patológico) frenesí comprador en que el dilema es qué adquirir cuando no falta nada, la orgía bulímica de un día sí y otro también, la estomagante tabarra de tantos mensajes publicitarios trufados de villancicos, el nauseabundo cinismo de tanto depredador habitual convertido por unos días en un remedo del James Stewart en “¡Qué bello es vivir!” y por qué no reconocerlo, esa sobredosis de reuniones familiares que puede acabar en corrosivo hastío o, cuando los efluvios alcohólicos desatan inhibiciones, en trifulcas más o menos desgarradoras. Pero en fin, sigamos evocando el niño que fuimos, tratemos de pasarlo razonablemente bien, sin teatralizaciones babosas y tengamos por lo menos el propósito de tratarnos mejor durante todo el año. Si no podemos amarnos los unos a los otros, por lo menos hagamos como si.

19-XII-06
El mejor regalo navideño para el dietarista es sin duda el anuncio de la reunión Rajoy-Zapatero. Se supone que es para dialogar, es decir, ceder por ambas partes, no esperar que el otro se rinda a nuestra verdad, La Verdad, por supuesto. En el fondo, un proceso de paz al que algunos (espero que muchos) ciudadanos seguimos sin renunciar. Y otras muchas cosas, pero, en fin, por algo se empieza.

20-XII-06
El tirabuzón que le hizo anoche un jugador del Huelva al flamante balón de oro y cintura de hierro Fabio Cannavaro, me aporta el plus de espíritu navideño que necesitaba. Bon Nadal a tothom.

sábado, diciembre 16, 2006

La cuestión homosexual

Publicado "Diario Menorca, sábado 16 Diciembre
Es de agradecer el esfuerzo que hace Carlos Salord Comella en su artículo (Diario Menorca: “Comprendiendo la homosexualidad”, 6-12-06) para acercarse a un tema espinoso a partir de su conocida y respetable militancia religiosa, aunque ciertamente, si todos los intentos de “comprensión” de la homosexualidad son como el suyo o el del citado profesor de la Universidad de Navarra Jokin de Irala, a los homosexuales no les hacen falta enemigos en un momento en que estamos siendo testigos de un definitivo e irreversible cambio cultural en Occidente con respecto a la cuestión gay.
Sostienen Irala/Salord que la homosexualidad es el resultado de un desarrollo inadecuado de la identidad sexual, que uno “no nace” homosexual sino “que se hace”, y en un alarde de sensibilidad y compasión proponen que cualquiera “que sufra por su orientación” y desee “reencontrarse” con la heterosexualidad puede “recurrir a un especialista”. El final del artículo del señor Salord es realmente antológico, al calificar estas teorías de “firme alegato a favor de la racionalidad y la libertad”, en contraposición al opresivo “homosexualismo político” (sic) que pretende dar una imagen de la homosexualidad como “algo normal”. En fin, vayamos por partes.
Con todo mi ánimo de civilizada polémica creo ineludible comentar algunos aspectos porque se está jugando con el disco duro de la dignidad de una considerable minoría de personas hasta hace bien poco recluidas en el gueto de la injuria y la marginación. Atención a lo que afirma Sara Miles en una canción del disco de Bob Ostertag, All the Rage:
La primera vez que alguien me llamó “marica” y comprendí que era yo, el mundo se reveló brutalmente con esa simple palabra que brota de la frase como una explosión, algo malo que hice, algo que no debería ser, “marica”.
E insiste el verso de Genet:
El insulto me hace saber que soy una persona distinta de las demás, que no soy normal. Alguien que es “queer”: extraño, raro, enfermo. Anormal
En el amplio estudio realizado sobre la homosexualidad hace ya unos lustros, el llamado informe Kinsey, es altamente revelador al concluir que sólo el 50% de los hombres son exclusivamente heterosexuales, y en el otro 50% hay toda una gama de matices. Si entendemos al homosexual como aquella persona que manifiesta una preferencia afectiva y atracción sexual claramente definidas por individuos de su mismo sexo, estamos hablando de una minoría que la mayoría de estudios cifran entre un 5 y un 10% de la población, cifra que se cuestiona hoy por baja dado el aún persistente fenómeno del “armario”, fruto de la represión social aún en boga (de hecho, muchos gays entran y salen del armario según las circunstancias, para conseguir trabajo, etcétera). En el “informe Kinsey”, la homosexualidad femenina resulta notoriamente inferior.
En cuanto al meollo del artículo de Carlos Salord, el del que el homosexual “no nace” sino “que se hace” y que por tanto, “puede curarse”, nada más lejos de la realidad científica, aunque haya que agradecerle al comentarista que no haya invocado “el vicio” o que “el defecto” sea consecuencia de conductas antisociales, o de unos padres ineptos y /o alcohólicos u otras estupideces que se van diciendo con absoluto desparpajo. Por el contrario, a todos nos vienen a la memoria numerosos genios de las artes y las ciencias gay que han contribuido y contribuyen a la mejora del género humano.
Investigadores de todas las ramas coinciden en que la orientación homosexual le viene dada al individuo. Nadie puede convertirse a la homosexualidad por un simple acto de voluntad. Por otra parte, no existe en los anales de la psicología clínica un solo caso constatable de éxito en la modificación de la “orientación” sexual, a lo sumo se ha logrado entrenar para la relación heterosexual (por supuesto cualquier adulto es muy dueño de intentarlo, otra cosa es la licitud moral de someter a los niños adolescentes a estas prácticas). Ningún estudio serio avala el carácter patológico de la condición homosexual, aunque sigue sin conocerse su causa exacta; cada día, sin embargo, más estudios científicos corroboran la idea de que se trata de una variación innata de los mecanismos biológicos que modulan la atracción romántica, y que tendría lugar en el cerebro del feto durante la gestación.
En cuanto al término “homofobia”, fue acuñado en 1972 por G. Weinberg para definir un tipo de fobia, o miedo irracional, comparable con la agorafobia o a la claustrofobia, y no menos patológicas que éstas, y al contrario de lo que opina Salord, eso también incluye a los que sostienen que la homosexualidad es defecto, desviación o enfermedad porque con ello, de buena o mala fe, tratan de apartar, o en el mejor de los casos, “rehabilitar” al diferente o “raro”. La raíz del pánico está en el estigma y el tabú social, lo mismo que les ocurrió a los judíos en la Alemania nazi. No es cuestión de “corrección política” ni mucho menos de “homosexualismo político” (hay algunos políticos gays pero todavía no son mayoría, salvo que el armario sea gigantesco), sino de simple y llano sentido de humanidad compartida.
No creo que el señor Salord y quienes opinan como él se hayan parado a pensar en lo que es para un adolescente darse cuenta de su orientación, de que es uno esos “seres defectuosos” o “enfermos” a los que hay que “reeducar”. Afirmar alegremente que no hay “personas homosexuales” sino solamente “actos homosexuales” equivale, como afirma Didier Eribon en su libro”Reflexiones sobre la cuestión gay” (Edit Anagrama 2001), a descartar todas esas experiencias individuales, intensamente vividas, en las que no hace falta que los actos hayan sido practicados para que la identidad se haya construido. Por supuesto que hay personas homosexuales, concluye Eribon, y los “actos” homosexuales no son más que uno de los elementos que permiten definirlas. ¿Acaso no es consciente el señor Salord de la cantidad de jóvenes vidas confinadas a la marginación más sórdida o directamente destruidas por actitudes represivas o “reeducadoras”? Otrosí: ¿es ésta una actitud cristiana?
En pocas palabras, y a la vista de los datos que nos ofrece no sólo la ciencia sino el propio sentido común, hay que concluir que las personas de orientación homosexual son seres perfectamente sanos, en muchos casos incluso ejemplares en su comportamiento personal y social y que tienen todo el derecho el mundo a vivir su sexualidad como ellos quieran, siempre con libre consentimiento entre adultos, sin verse reprimidos, coartados o marginados social o políticamente por su condición sexual.
Como afirma Luis Rojas Marcos, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Nueva York, la homosexualidad no es una cuestión religiosa, ni tampoco moral, sino un desafío social, político, legal y, sobre todo, un reto a nuestra razón y a nuestra humanidad.

miércoles, diciembre 13, 2006

Esquitxos

Uno de los fenómenos más sorprendentes de la posmodernidad es el intento de reescribir la historia. Lo constatábamos ayer mismo en algunas interpretaciones del "pinochetismo", según las cuales el hombre (don Augusto), es en realidad el fundador de la democracia en Chile, ya se sabe, por aquello de que "Dios escribe recto con renglones torcidos". Curiosamente es la misma teoría que un día escuché al neohistoriador hispano Pío Moa con respecto al franquismo: Franco sería el auténtico impulsor de la democracia en España. No sólo esto, sino que en ambos casos, ninguno de los dos "caudillos"dio golpe de Estado alguno. En España lo dieron los "rojos" en Asturias dos años antes, y en Chile ( esto lo he escuchado estos días en el entorno de Jiménez Losantos)el golpista fue Allende con su golpe marxista-leninista.
Si a todo ello le añadimos el negacionismo del Holocausto judío tan exaltado estos día por el régimen fundamentalista iraní, parece que estemos entrando directamente en un parque temático de la Historia, en el que "too er mundo ez güeno". Ah, por cierto, no sé si sabían que yo soy el máximo goleador en la historia del Barça.

martes, diciembre 12, 2006

Esquitxos

Me crea cierta incomodidad ver a mis congéneres celebrando una muerte, cualquier muerte, de un ser humano. Así me sucedió tras la carnicera agonía del general Franco, a quien detestaba sincera y profundamente, al contemplar, atónito, el descorche masivo de botellas de champán (¿cava?), y lo mismo me ocurre ahora ante el jolgorio por la muerte de otro general adicto, como don Francisco, a traspasar sus responsabilidades al inverificable Dios. No quiero ni pensar en la que se va a montar en Miami cuando el barbudo de La Habana traspase sus pilosidades al Más Allá...
Una cosa es detestar e incluso odiar, luchar denodadamente contra esos sátrapas, "alegrarse" discretamente por su desaparición, y otra muy distinta esa obscena orgía ante un hecho biológico que tarde o temprano nos sucederá a todos. Cualquier ser humano, incluso los mencionados que tanto dolor han causado, merece una "tregua" en ese momento capital, es una exigencia mínima de ese hilo de humanidad que debería unirnos a todos.

domingo, diciembre 10, 2006

Esquitxos

Se pregunta hoy en Abc su director Zarzalejos si la religión es el opio del pueblo, como pregonaba el catecismo marxista o, como piensa él, es una perspectiva imprescindible para conformar la realidad política, es decir la fuente de principios morales que debe nutrir la convivencia entre ciudadanos libres en el seno de una democracia.
Pienso que ni una cosa ni otra. El sentido trascendente de la vida es una dimensión intrínseca del ser humano, motivado fundamentalmente por el pánico que le produce la certeza de su inapelable desaparición, el horror al vacío. Esto puede expresarse de diversas maneras, siendo la más extendida el sentimiento religioso de gratitud y dependencia de un Ser Superior. Otros se subliman a través del Arte y otros, en fin, a través de su entrega e incluso inmolación a una Causa humana,la nación, el proletariado, la que sea.
Ahora bien, del reconocimiento de ese hecho incotrovertible no emana la necesidad de que la organización de la vida en democracia deba sustentarse en principios "trascendentes", entre otras cosas porque la experiencia de la humanidad nos enseña que suelen llevar a abusos sin cuento, cuando no directamente al desastre.
La convivencia democrática debe basarse en principios universalizables, es decir, asumibles por todos, mientras se respeta escrupulosamente el principio de la neutralidad religiosa. No hay otro camino. Y que cada cual le encienda una vela a quien quiera.

sábado, diciembre 09, 2006

Dietario 9 Diciembre 2006

Dietario publicado "Diario Menorca", 9, diciembre 2006

30-XI-06
Recuperamos un bolso de mano extraviado por mi negligencia en el aeropuerto de Barcelona tras un par des sencillas llamadas a “objetos perdidos” de Aena. Me pelllizco ante tan buena fortuna (una amiga me contaba días atrás que lleva meses buscando una maleta), y me descubro a mí mismo acariciando embelesado el lomo del libro que estaba leyendo en el viaje (“Llatins en servitud” de Nicolau M.Rubió, traducido y prologado por JM Quintana), y que ahora recupero con mis subrayados y con la ilusión infantil del niño que encuentra un tebeo perdido.
Me veo mirando del derecho y del envés la pequeña radio que ameniza mis tempranos despertares, husmeando el viejo calzador de plástico, activando mi indispensable nebulizador nasal… ¡Qué extraño apego a unos objetos tan vulgares! Sería eso lo que me torturaba durante la breve pérdida, imaginar mis cosas vagabundeando por un mundo hostil, profanadas por manos extrañas. ¡Qué placer tan notable reencontrarse con un objeto al que creías irremisiblemente perdido! O bien, el dulce encanto del fetichismo, o qué se yo, qué raros somos.
1-XII-06
No sé si el llamado “Proceso de Paz” llegará a buen término o no, con tanta gente empeñada en que vaya a pique, pero la verdad es que para ser un Estado traidor, rendido de rodillas ante los terroristas, da muestras de una excelente vitalidad, como atestiguan las recientes detenciones de etarras y el enfado creciente del mundo al que supuestamente se le habrían hecho todas las concesiones habidas y por haber.
Y es que siempre me han producido alergia ciertas proclamas, ni de aquellas que vengo escuchando los últimos cuarenta años sobre “la inminente derrota de ETA” ( con Franco, con UCD, con el PSOE, con el PP) o “la desmembración de España”, tan temida por la Conferencia Episcopal, o las más recientes, como “la muerte de la familia” que sobrevendría fatalmente tras la legalización de las bodas gays, o una de las más de moda, que me la endosan cada vez que cruzo el Ebro, la del “sojuzgamiento del idioma castellano a pies del pancatalanismo imperialista” (acabo de leer un reciente estudio en el que se revela que en los recreos de los colegios catalanes, más de un sesenta por ciento de los niños se comunican en castellano).
2-XII-06
Mucho coraje ha tenido que echarle el Papa Ratzinguer para irse de viaje a Turquía después de la que le cayó tras su discurso de Ratisbona. Me cae bien ese hombre de Dios (y de los libros), con esa expresión de oveja desvalida cada vez que tiene que someterse a la tortura de los focos, tan alejado del glamour mediático de su antecesor. Y me cae aún mejor su bienintencionado intento de tender puentes con el islamismo moderado de la Turquía laica que fundara Kemal Attatürk, paralelos a los que trata de construir la Unión Europea, porque, lejos del delirio imperial de Bush (y también de nuestro Aznar) de irradiar democracia a bombazo limpio, el mejor instrumento para una futura e insoslayable democratización de los países islámicos es una Turquía europeizada y con capacidad de contagio.
3-XII-06
Leo y leo sobre los sucesos de Andratx pero no encuentro nada más expresivo que el chiste del El Roto de hace unos días, en el que se ve a unos manifestantes con una pancarta cuyo texto es escueto: “La corrupción crea empleo. Defiéndela”.
Porque resulta que “la creación de riqueza” ha sido el señuelo utilizado por los teóricos de nuestro neoliberalismo doméstico para instaurar el dogma del desarrollo urbanístico incesante como única vía del bienestar colectivo, cuyos calamitosos efectos sobre el litoral mediterráneo están a la vista de todos. La corrupción no es más que un epifenómeno de semejante estado de cosas.
En fin, si la implosión del “socialismo real” a principios de los noventa significó el fin del hechizo marxista en el mundo, ojalá esta oleada de corrupción urbanística signifique el fin de un modelo atroz, del que afortunadamente para nosotros, Menorca sólo ha recibido algunos zarpazos. Nuestra isla saldría aún relativamente bien parada si somos definitivamente conscientes que este modelo “neoprogresista” está tan degradado como agotado.
4-XII-06
Contemplo con perplejidad, en la televisión autonómica, los ímprobos esfuerzos de un atinado periodista menorquín por centrar el tema Andratx, ante los no menos colosales intentos de sus contertulios palmesanos por desviar la atención hacia la “escenificación policial” porque las formas, patatín patatán, al fin y al cabo, que la policía atente “contra las libertades” es más grave que un presunto enriquecimiento ilícito (sic) o a ver si se atreven a hacerlo con los ayuntamientos socialistas, etcétera.
De nuevo, y como en el 11-M, surgen las teorías conspirativas (ahora, una supuesta connivencia entre jueces progres, policía e intereses de la oposición balear para manchar el “matismo”), ante las que nuestro colega repetía lo obvio: rásguense todas las vestiduras que se quieran, pero dejen actuar a la Justicia.
6-XII-06
Mi viejo amigo Juanjo “Miche” Gomila me aclara en carta abierta que el título de la conferencia ”¡Adiós España!”, debía haber ido entre interrogantes. Hubiera quedado menos mitinero, efectivamente, pero el problema es que ni al dietarista ni al aludido señor Van Vosh les interesan gran cosa las exégesis nacionalistas, sean españolistas, catalanistas o menorquinistas, si España va o viene, si Cataluña es o no una unidad de destino en lo universal o si la mahonesidad, con hache o sin ella, es portadora de valores eternos. No es cuestión de sectarismos sino de gustos.
8-XII-06
Luminoso flash en la mañana festiva: “El Tribunal Supremo blinda “el proceso” al estimar que no es delito reunirse con Batasuna”. La agotadora pesadez de luchar por lo obvio o esa lucecita que sigue encendida pese a la pedregada.

martes, diciembre 05, 2006

Esquitxos

Ante el inexorable "hecho biológico" que parece van a sufrir más pronto que tarde dos de los más acreditados dictadores que han hecho del siglo XX uno de los más atroces de la historia, vamos a sufrir, previsiblemente, un bombardeo mediático a cual más sectario, aunque el general Pinochet lo va a tener más crudo debido a su ingeniería contable con fondos suizos(¿quién defiende eso más allá de Julián Muñoz o el ex alcalde de Andratx?).
El caso de Fidel va a ser peliagudo, pues no acaba de perder su mística de guerrillero "Robin Hood", sobre todo para parte de la intelectualidad de izquierdas, personificada en el nobel colombiano Gabriel García Márquez, pero extensiva a muchos "rojos" irredentos que aún ven en el "Comandante" y sobre todo en su lugarteniente Che Guevara, el paradigma de la revolución pendiente.
En estos momentos en que se adivina el fin del castrismo (tampoco pudo haber franquismo sin Franco), conviene leer la magnífica biografía del Che que acaba de publicar en Anagrama el historiador estadounidense Jon Lee Anderson, hurgando en fuentes personales ( los diarios del propio Guevara), familiares, archivos del gobierno cubano y fuentes bolivianas cercanas a la captura y ejecución sumarísima del médico y guerrillero argentino,uno de los iconos de la generación del mayo del 68.
Acudir a la historia siempre nos ayuda a conocer el presente, máxime cuando se avecina una apasionante y esperemos que pacífica y fructífera transición en Cuba. Pinochet interesa menos, aunque no faltarán los exégetas del papel del general en el notable momento de desarrollo económico de Chile.

sábado, diciembre 02, 2006

Dietario, 2 diciembre 2006

Publicado en "Diario Menorca" el sábado 2 de diciembre

24-XI-06
En plena proyección de “Scoop”, la última película de Woody Allen, entre risa y risa me sacude un escalofrío al pensar cuántas películas nos quedarán del maestro neoyorquino, que ha superado ya la frontera de los setenta años, cuántas veces podremos sus fieles seguir cumpliendo con el precepto anual de acudir a sus estrenos, aprovechando estratégicamente congresos profesionales o citas familiares, y lo que es aún más inquietante, ¿quién nos va a proveer de humor inteligente cuando se apague el talento de Woody?
También pienso en la falta de hábito del espectador español en las versiones originales subtituladas, que deberían ser la norma, como en tantos países, pues además de aprender idiomas, es la única manera de apreciar en toda su intensidad las inflexiones, los matices, la labor interpretativa en su conjunto, aunque en un principio pueda parecernos extraño (un amigo mío, muy español, aún se ríe burlonamente recordando el primer doblaje en catalán de John Wayne, sin aplicar la misma receta a la versión castellana, ¡ya me explicarán el casticismo del cow boy!).
Bueno, ¿y qué tal “Scoop”?, ¡qué les voy a decir! A los feligreses nos bastan los detalles, como cuando jugaba Cruyff. Los no adictos, si no tienen prejuicios (“Bah, este tío siempre con las mismas bromitas, etc”), también pueden disfrutar. “Scoop” es tan ligera como una brisa, pero efervescente, llena de burbujitas, pero de esas de champán francés, que apenas se notan pero se traducen en una sonrisa complacida que dura hora y media. Y hay intriga como en “Match Point”. Y, por si fuera poco, también está Scarlett Johansson. Casi nada.

25-XI-06
Me reúno en los pasillos del congreso con oftalmólogos que ya peinan canas, o directamente no se peinan; nos invade una curiosidad trufada de escepticismo ante algunas novedades terapéuticas en enfermedades oculares ante las que hasta ahora estábamos prácticamente inermes. Fascinada curiosidad ante espectaculares avances, sí, pero escepticismo preventivo ante el cúmulo de intereses comerciales que revolotean hoy día sobre la práctica médica.
Por la noche, la madre de todos los congresos en el Nou Camp. “Es cuestión de fe, los que no la tenéis no podéis comprender”, me escucho decir cuando, consumada la ascensión al Olimpo de Ronaldinho, mi hijo y yo tratamos de transmitir nuestra emoción a infieles varios que nos esperan para un prosaico tentempié. Y es ambos nos hemos sentido levitar, y no de emoción tribal vindicativa precisamente, sino de pura experiencia estética. Ya sé que muchos lectores de poca fe sonreirán ante lo que consideran un desvarío de hincha, pero allá ellos porque de ellos no será el reino de los goles sublimes.

26-XI-06
Impagable sensación de sosiego ciudadano. Y es que me da la impresión de que ni los taxistas están aquí crispados, lo que no deja de ser insólito; me hablan de James Bond, del Barça-mi especialidad en este domingo de gloria- y de comida, pero ninguno de ellos tiene conectada la emisora flamígera, como suele ocurrirme en Madrid, ni mucho menos profieren exaltadas corroboraciones a las soflamas del insigne Federico JL.
Por su parte, La Vanguardia, el periódico catalán de referencia, se mantiene sereno, siempre dentro de un orden, que es el orden de sus cosas, el que le gusta al establishment. Apenas hay referencias a la manifestación del PP y la AVT en Madrid, y algunas al Tripartito, que no gusta mucho, pero al que le van a conceder, civilizadamente, los cien días de cortesía habituales. Hablo catalán y castellano con naturalidad, sin forzar a nadie y pienso en una imagen que puede ser la metáfora perfecta de la Cataluña cosmopolita: Albert Rivera, el catalano parlante líder de Ciudadanos de Cataluña hablando castellano en el Parlament, y José Montilla, castellano parlante, contestándole en catalán.
Comento alguna de estas cosas con Carme Riera en la Feria del libro de Plaza España y compruebo con orgullo patrio que tanto Els Nikolaidis de JM Quintana como mis Van Vosh están ahí.

27-XI-06
Nos despedimos de Barcelona compartiendo sensaciones con otros espectadores ante otra buena película (antes he tratado de explicar a un colega, creo que inútilmente, que no es lo mismo bajarse una película de Internet que ir al cine ). Vemos “The Queen”, el film de Stephen Frears que narra la actitud de Isabel II de Inglaterra ante la muerte de su “histérica y exhibicionista” nuera Lady Diana Spencer. Es una película equilibrada, expresiva, bien ambientada y maravillosamente interpretada por Helen Mirren. El trasfondo político viene tratado con exquisita contención, exento de cualquier tentación ese panfletarismo tan caro a Ken Loach.
En la película de Frears emerge con fuerza una característica crucial de la contemporaneidad que se le escapó a Isabel II y que tan bien supo captar Tony Blair: el culto a la emoción colectiva, traducido en aquel afortunado (aunque descabellado) eslogan de “la Princesa del Pueblo”. Princesas populares, funerales regios, recitales roqueros, un gol de chilena, cualquier pretexto es bueno para dar salida un éxtasis que ya no anida en el interior del hombre.

28-XI-06
Vuelvo al zapping madrugador y, entre herreras, francinos y federicos me sobreviene un pensamiento más bien perverso: ¿Tendrá algo que ver la aridez de la política española con el fútbol pedregoso del Real Madrid?, ¿el Balón de Oro a Cannavaro con la cutrez universal imperante? , ¿y el oasis catalán con el fútbol-arte del Barça? , ¿o se trata simplemente de que aquí el talante de la derecha constituye el verdadero signo diferencial catalán?

30-XI-06
¡Adiós España!, es un excelente reclamo para un mitin, pero resulta disuasorio para los amantes de las conferencias.